Febrero 7th, 2010La violencia y la educación
Según los datos dados a conocer por la prensa en los últimos días, enero es el mes en que más asesinatos ha habido en México. Desde que empezó la llamada lucha contra el narcotráfico, se reportan 15 mil asesinatos en los últimos tres años, todos ellos relacionados con el crimen organizado.
En este ambiente de violencia, llama la atención un caso extremo: el de los asesinatos ocurridos en Ciudad Juárez (ciudad más peligrosa del mundo). Como es sabido, en una fiesta de cumpleaños en donde estaba un grupo de adolecentes celebrando, llegó un comando y simplemente abre fuego contra los presentes, matando a 16 adolescentes y 2 adultos.
En los periódicos hay relatos de lo sucedido, sin embargo no hay una explicación clara del por qué ocurrió. ¿Por qué los sicarios fueron a esa colonia? ¿Por qué se metieron a una fiesta de adolecentes?, sobre todo porque aparentemente los muchachos no tenían problema alguno con el narcotráfico, incluso se ha hablado de que eran estudiantes de excelencia.
Felipe Calderón, el 2 de febrero, señaló: “Probablemente fueron asesinados por otro grupo con el que tenían cierta rivalidad”. Y Fernando Gómez Mont, secretario de Gobernación, cuando se le preguntó “¿Qué mensaje les daría a los familiares de 16 jóvenes masacrados en Ciudad Juárez?”, respondió: “Lo he dicho y lo reitero, sólo sometiéndose a la ley encontrarán respeto a sus vidas y a sus familias. La lógica de matar para no morir es una lógica que está trayendo destrucción y dolor a la gente” (El Universal, 7 de febrero, 2010).
Por su parte, la madre de una víctima declaró durante el entierro: “A mi hijo lo mataron dos veces. La primera, los asesinos. La segunda, el gobierno de Calderón al declararlo culpable nomás porque se le antojó”.
En fin, se desconoce si el responsable de la masacre es el narcotráfico o hubo alguna otra cosa de por medio en los asesinatos en Juárez, hay múltiples interrogantes pero también una certeza, están habiendo fallas muy grandes del gobierno en múltiples sentidos.
En lo que se refiere a la educación, Miguel Ángel Martínez, subsecretario de Educación Media Superior, comentó que en el caso de Juárez “hay una identificación común de problemas en todo el gobierno federal. Hay un diagnóstico que tiene que ver con el conocimiento de los sistemas de reclutamiento y de los climas que favorecen el reclutamiento por parte del crimen organizado; hay una identificación del entorno, hay áreas prioritarias de atención, pero no me toca a mí anticiparme a la expresión de lo que se va a hacer”. (El Universal, 5 de febrero, 2010).
En este clima de violencia e indignación de la sociedad, Martínez dio a conocer el programa Construye T –creado durante la administración de Székely– como parte de la nueva estrategia contra la violencia, de la prevención de adicciones y de las oportunidades de empleo.
Durante la presentación de este programa, el subsecretario reconoció que en el gobierno federal existe una “desarticulación” de esfuerzos para atender las necesidades de educación, empleo y capacitación de los jóvenes, que evite que estén a disposición del narcotráfico y señaló que se requiere articularlos en una “línea política, darles importancia, peso y nivel” (El Universal, 5 de febrero, 2010)
Respecto a estos aspectos de violencia, narcotráfico y jóvenes, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) anunció que iniciará un estudio en México (y otros países) sobre los efectos de los conflictos violentos en la calidad de la educación.
La premisa de la que parte esa organización es que “los conflictos violentos constituyen uno de los mayores problemas planteados al desarrollo que debe afrontar la comunidad internacional”. Además de que ellos generan empobrecimiento, desigualdades y estancamiento económico.
















