Puebla se encuentra entre las 9 entidades que tienen mayor número de escuelas por zona de supervisión escolar, al tener al 11.8% de las zonas de supervisión de la entidad con más de 20 escuelas generales, según datos del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

En el Panorama Educativo 2008 del INEE, se menciona que el referente elegido (más de 20 escuelas) se estableció como parámetro que ya había sido utilizado en el proceso de rezonificación de escuelas en algunos estados de la República, cuya base de distribución es de entre 15 y 17 escuelas por supervisión. El problema de que una supervisión atienda a tantas escuelas radica en la poca atención que reciben cada una de ellas, debido a que entre las múltiples funciones de un supervisor están las de: realizar visitas a cada una de sus escuelas; recopilar, revisar y organizar las estadísticas educativas; transmitir información; identificar las necesidades de actualización de los docentes y organizar cursos de capacitación; promover concursos, programas y campañas; trabajar con los directores sobre su proyecto escolar; conformar los consejos técnicos de zona; impulsar la participación de los padres de familia y solucionar conflictos; entre otras actividades. Al rebasar el número de 20 escuelas, es literalmente imposible que un supervisor visite a todas las escuelas cuando menos una vez al mes (si hay un promedio de 20 días hábiles por mes); además de que ve su tiempo limitado para realizar otras tareas. Según el parámetro elegido, nueve entidades tienen los mayores problemas, debido a que los porcentajes de zonas escolares con 21 o más escuelas rebasan el 10%: Veracruz (29.5%), Oaxaca (22.5%), estado de México (20%), Guanajuato (19.2%), Michoacán (17.3%), Jalisco (17.2%), Chiapas (14.2%), Puebla (11.8%) y Distrito Federal (10.5%).

Si bien la carga de trabajo del supervisor no depende únicamente del número de escuelas bajo su responsabilidad, también se tienen que considerar aspectos como: contar con equipo de apoyo (ATP), el nivel de marginación de la región, la organización de las escuelas (completa o multigrado), la calificación de los docentes, el rezago de los estudiantes; estos elementos pueden, en mucho casos, aumentar la complejidad de sus labores.

Los datos nacionales muestran que de las primarias generales, únicamente 9.5% de las zonas escolares atienden a más de 20 escuelas. Sin embargo, existen estados con problemas extremos: en Veracruz algunos supervisores tienen bajo su cargo hasta 77 escuelas y en Oaxaca alrededor de 54. Las entidades en donde se han completado los procesos de rezonificación y que no rebasan las 20 escuelas por supervisión están: Aguascalientes –máximo de 19 escuelas–;Yucatán –máximo de 17 escuelas–; Baja California Sur, Coahuila, Nayarit, Quintana Roo y Tlaxcala, en esta última el valor máximo de escuelas por zona es de 12, el más bajo en todo el país. Jalisco intentó dicho proceso (en 2003), aunque no ha terminado de organizar la distribución, aún 17.2% de sus zonas escolares rebasan el referente establecido. Existen varios estados en donde el porcentaje de zonas escolares con más de 20 escuelas es mínimo, como Durango, Guerrero, Sonora, Tabasco y Zacatecas. El número de escuelas es solamente un factor, entre muchos otros, que inciden en la carga de trabajo y en la eficiencia con la que los supervisores pueden realizar su trabajo; pero que sin duda se ve reflejado en la calidad de la educación.

¿Qué impulsa a una persona al suicidio?

Más de 4 de cada 10 de hombres y mujeres que intentaron quitarse la vida, lo hicieron por problemas familiares, siendo ésta la primera causa de suicidio, según investigadores de la UNAM. En segundo lugar están los problemas amorosos y los conflictos entre amigos.

Los medios más utilizados fueron: en primer lugar la estrangulación, reportada en 7 de cada 10 actos; el uso de arma de fuego en vivienda, se reporta como segunda causa en 28 de las entidades federativas para llevar a cabo la acción auto destructiva; la excepción se dio en Chiapas, Tabasco, Veracruz y Yucatán, donde el ingerir veneno ocupó el segundo lugar en importancia.

Un suicidio cada 40 segundos

Dado los altos índices de suicidios y escasa información sobre las causas, en varias partes del mundo se han creado redes de suicidólogos, son psicólogos, psiquiatras o terapeutas. Algunos miembros de estas redes aseguran que cada segundo en algún país del mundo un ser humano trata de suicidarse, y cada 40 segundos alguien cumple su propósito.

Según las experiencias compartidas, en la mayoría de los países europeos el número de suicidios es mayor que el número de muertes por accidentes de tránsito. Las tasas más altas de suicidios se registran en el Báltico, Rusia y Finlandia.

Con la evolución de la tecnología, los expertos aseguran que ésta puede ser utilizada en actos suicidas. Por ejemplo, Internet podría contribuir a prevenir esta causa de muerte; sin embargo, se comprobado que es empleada hasta para realizar pactos suicidas.

¿Enfermedad curable?

El suicidio es un problema de salud que no se cura, sólo se controla; aunque 60% de los pacientes que se someten a tratamiento no lo terminan.

En los hospitales del IMSS quienes más recurren a tratamiento son los adultos; sin embargo, cuando los especialistas hacen las valoraciones correspondientes detectan que los primeros intentos de suicidio se registraron en la niñez o adolescencia.

Alejandro Córdova, presidente de la Asociación en Salud Mental del IMSS, señala que durante la infancia, la violencia en el entorno del menor (calle o escuela) es un factor importante para crear individuos con tendencias suicidas, más si se repite en el hogar.

El otro extremo es el de niños dependientes, los cuales reaccionan con excesos por frustraciones relacionadas conflictos interpersonales o amorosos; esto se debe prever cuando un niño es explosivo o intolerante.

Córdova, especialista en psiquiatría, indica que el televisor y los videojuegos tienen un papel importante en la formación del trastorno, pues las series, caricaturas y telenovelas establecen como valor la violencia y ésta será empleada no sólo contra segundas personas, sino contra sí mismo.

Los cambios en los niños

El proceso suicida sigue cuatro etapas: ideación suicida, amenazas, intentos y suicidio consumado.

Algunas características en los menores con riesgo a desarrollar trastornos que han sido detectadas por psiquiatras son: cambio en la apariencia, por ejemplo utilización de colores oscuros; descuidan el aseo personal.

El académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, Andrés Alcántara Camacho, dio a conocer un estudio en donde muestra que 4 de cada 10 de los jóvenes pertenecientes a la tribu emos son suicidas en potencia, pues presentan un perfil psicológico depresivo.

Hay señales tempranas que no debieran ignorarse. Pueden regalar sus posesiones más preciadas, decir adiós a los amigos, desinteresarse de su seguridad, ausentarse de la escuela durante periodos largos.

Los maestros pueden ser las primeras personas en la vida de los niños que reconozcan su petición de ayuda.

Si sospecha que un alumno tiene ideas suicidas, tómelos en serio. Haga preguntas directas como ¿planeas lastimarte? ¿estás muy triste? , hágalo con tranquilidad. Contacte a personal profesional de la salud en su escuela (enfermera, trabajador social, consejero, etc.) o en otras instituciones. Brinde asistencia competa.

Aunque los niños experimentan tristeza y soledad, sólo un reducido número de ellos sufren depresión crónica.

La depresión es un trastorno afectivo que se ve reflejado en el comportamiento.

Los síntomas más comunes–según la American Psychiatric Association- son:

* Incapacidad de concentrarse
* Sentimientos de desamparo
* Cambios en el peso
* Problemas de insomnio
* Inactividad o hiperactividad
* Pensamiento lento
* Falta de motivación
* Fatiga
* Incapacidad de divertirse
* Pensamientos relacionados con la muerte

Es difícil diagnosticar en los niños la depresión, incluso algunos expertos afirman que este trastorno no se presenta antes de la adolescencia. Sin embargo si se observan más de dos de las características anteriores por un periodo mayor a dos semanas, debe remitirse al menor con algún especialista.

La depresión tiene consecuencias serias, al igual que otros problemas de salud. Se asocia a un deficiente rendimiento escolar, abuso de sustancias tóxicas, violencia, ansiedad, trastornos alimenticios e ideas suicidas. Si los niños no son atendidos, es muy probable que el problema persista hasta la edad adulta.

La depresión puede llevar al suicidio. Según la Chidren’s Defense Fund, se estima que tan sólo en los Estados Unidos seis niños cometen suicidio diariamente.

Este fenómeno social en México, se ha convertido en problema de salud y va en aumento de manera notoria. En las zonas urbanas se registra el mayor número de suicidios e intentos de suicidio. Las estadísticas indican que siete de cada diez ocurren en estas áreas. En los últimos años el fenómeno social ha crecido en promedio 4 por ciento.

Según el INEGI, durante el 2003 ocurrieron 3 mil 327 suicidios, en promedio, 104 en cada estado de la República. Estos casos fueron los que se concretaron; por lo que toca a intentos se reportaron 222.

Jalisco es la entidad con mayor número de suicidios, al concentrar 9.3%; Veracruz 8.5; Distrito Federal 6.6; Chihuahua 5.4; Guanajuato, Nuevo León y Sonora 5; Yucatán 4.9, y Tabasco 4.5 por ciento.

No obstante, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) asegura que en algunas entidades federativas, las tasas de suicidio infantil se han triplicado durante los últimos años.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y Organización Panamericana de la Salud (OPS) indican que en Latinoamérica y El Caribe hasta 3 de cada 10 personas presentan algún problema de salud mental. En una encuesta de adolescentes escolarizados de nueve países de El Caribe se evidenció que 12% de los encuestados había intentado suicidarse y 50% había tenido síntomas de depresión.

Se han hecho investigaciones profundas sobre las causas del suicidio. Hasta el momento no existen conclusiones definitivas.

Algunos expertos en la materia, como los adscritos a la Escuela Nacional de Trabajo Social de la UNAM, como la catedrática Aída Valero Chávez, aseguran que en México han aumentado de manera preocupante los suicidios en niños y adolescentes. Las principales causas para atentar contra la vida son los problemas sentimentales, económicos; depresión, esquizofrenia y trastorno bipolar.

Las mujeres intentan más frecuentemente el suicidio pero son los hombres los que logran con mayor frecuencia su intento. Los homosexuales y las lesbianas presentan una tasa muy elevada de intentos de suicidio. Pueden atentar contra su vida desde la infancia, sin embargo, el riesgo aumenta desde que inician la adolescencia.

A pesar de que el gobierno federal destina 25% de su gasto total a la educación (519 mil millones de pesos en 2007), la mayor parte de estos recursos (el 99.6%) se utiliza para sueldos y prestaciones del magisterio y la burocracia, por lo que los gastos de operación e inversión, las innovaciones pedagógicas y de investigación se quedan prácticamente sin presupuesto.

Esto explicaría que, a pesar del monto destinado a educación por el gobierno federal (que supera incluso a los de Canadá y España), el rendimiento de los alumnos mexicanos resulte insatisfactorio, como lo mostraron los últimos resultados de la prueba PISA o los obtenidos por las evaluaciones del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y la propia Secretaría de Educación Pública (SEP).

A esto se agregaría la falta de criterios objetivos del propio gobierno federal para asignar las partidas presupuestales a los estados, pues no existe correspondencia entre los fondos destinados a cada entidad federativa y su población escolar, lo que implica una distribución discrecional de los recursos.

A pesar de que el gobierno federal destina 25% de su gasto total a la educación (519 mil millones de pesos en 2007), la mayor parte de estos recursos (el 99.6%) se utiliza para sueldos, prestaciones del magisterio y la burocracia, por lo que los gastos de operación e inversión, las innovaciones pedagógicas y de investigación se quedan prácticamente sin presupuesto.

Aportaciones federales y estatales vs. calidad en el desempeño

En 2007, el 5.44 % del Producto Interno Bruto (PIB) se destinó a la educación con 519,023 millones de pesos, del cual 63.1% corresponde a educación básica, 19.2 % a la educación superior y 10.2% al nivel medio superior, el porcentaje restante (7.5) se destina a otros servicios educativos (según información del INEE. En las cifras estimadas a partir del 1er informe de gobierno de Felipe Calderón el porcentaje es de 6.9).

Si se compara el gasto de inversión que hace México con otros países, para el año 2004 (última información disponible en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, Indicadores 2006-2007) es equiparable al de Chile, superior al de Canadá y España e inferior al de Corea y Estados Unidos (todos estos países con resultados de aprovechamiento escolar superiores a los obtenidos por México).

El gasto público educativo de cada entidad federativa se compone por recursos federales, a través del FAEB, así como estatales y municipales. En el periodo 2000-2006, el grueso de recursos de origen federal fue de 77.9%, mientras que la participación promedio de las entidades fue de 22.1% (fuente: a-regional).

Tanto la asignación de recursos federales como la participación son diferenciadas. Las cinco entidades que mayores recursos recibieron de la Federación, en el ciclo escolar 2006-2007, fueron:


 

Las entidades con la mayor aportación al gasto educativo fueron el estado de México, Baja California, Chihuahua, Nuevo León, Jalisco, Sonora, Tabasco, Sinaloa, Guanajuato, Yucatán, Durango, Puebla y Michoacán (superior a 35%). Oaxaca no participó y Baja California Sur aportó menos del 2 por ciento.

Pese a las inversiones en educación, no se ha logrado elevar la calidad. Los resultados del Programa Internacional para la Evaluación de los Estudiantes (PISA) 2006 que realizó la OCDE muestran que el Distrito Federal, Querétaro, Aguascalientes, Nuevo León, Coahuila, Colima, Chihuahua, Sonora y estado de México son las entidades del país mejor evaluadas al ocupar las primeras posiciones. Los estados con peores desempeños fueron Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Guerrero, los cuales permanecen en ese orden en los últimos lugares de la prueba PISA 2006 en lo que se refiere a ciencias.

De los datos anteriores es posible clasificar a las entidades en cuatro grupos:

1.- Con promedios altos de asignación y resultados deficientes en las pruebas PISA, como es el caso de Veracruz, quien ocupa el tercer lugar en asignación federal y ocupa el lugar 29 en las pruebas PISA. En este grupo, Puebla se encuentra en el noveno puesto de asignación federal, con una participación estatal por arriba del promedio, pero ocupa el lugar 21 en el desempeño en PISA.

2.- Entidades en donde hay correspondencia entre recursos y buenos desempeños. Es el caso del Distrito Federal, con la puntuación más alta en PISA, además de tener la asignación más alta de recursos federales, aunque sus aportaciones estatales son bajas. El estado de México, que tiene una de las aportaciones federales más altas y cuya participación estatal está por arriba del promedio, obtuvo resultados superiores al promedio nacional.

3.- Las entidades en donde la participación estatal es baja y los resultados también. En este grupo sobresale Oaxaca, en donde no hay participación estatal y los resultados también son bajos. Baja California Sur posee aportación estatal baja y resultados que están por abajo del promedio nacional.

4.- Las entidades que tienen bajo recursos y buenos resultados: Aguascalientes, Colima, Nuevo León y Quintana Roo. Estos estados han tenido innovaciones pedagógicas e inversiones que van más allá del gasto corriente, factores que pueden explicar sus mejores resultados.

Matrícula vs. recursos

Sin fórmulas ni criterios objetivos para la asignación de los recursos, existen algunas incongruencias, como en el caso del estado de México que tiene la mayor matrícula del país con 2,557,116 alumnos y recibió un presupuesto de 17,290,483,689 pesos, es decir, que por cada alumno recibió 6,761.71 pesos, mientras que el Distrito Federal con una matrícula de 1,784,037 alumnos recibió 17,902,800 000 pesos, es decir 10,034.99 por alumno. En el caso de Puebla, recibió por alumno 5,876.83 pesos.

A partir de este análisis, se deduce que la mayor asignación de recursos no es condición suficiente para mejorar la calidad educativa. Primero se tienen que resolver los problemas del sistema a fondo y a continuación destinar los recursos.

Por otra parte, a mayor inversión debiera corresponder una mayor exigencia en cuanto a calidad, evaluación, rendición de cuentas y transparencia. Para mejorar la educación, el gobierno federal tendrá que optar por una fórmula transparente y criterios objetivos que no continúen con las inercias de temas financieros, además de soslayar una serie de trabas jurídicas que impiden hacer un gasto eficiente.

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