Agosto 31st, 2009DESCOMPOSICIÓN SOCIAL EN OAXACA
Es lamentable que el gobernador Ulises Ruiz Ortiz no cuente con operadores que le resuelvan los problemas que vive Oaxaca

Los hechos de sangre registrados el viernes pasado en la comunidad de San Pedro Jicayán, Jamiltepec, donde grupos antagónicos de las secciones 22 y 59 del SNTE se disputan el control de escuelas y dejó como saldo un muerto y dos heridos, demuestran una vez más la falta de capacidad de los operadores políticos del Gobierno del Estado.
Es lamentable que la actual administración de Ulises Ruiz Ortiz no cuente con un equipo de operadores que le resuelvan los innumerables problemas en que está inmerso Oaxaca, y menos aún que se tenga esperanza de que la violencia termine, si desde la Secretaría General de Gobierno se fomentan estos hechos.
Sólo basta ver cómo en lugar de buscar el diálogo con las partes en conflicto, no solamente de los diversos grupos en pugna del Magisterio oaxaqueño, sino también de organizaciones sociales, la respuesta oficial ha sido el desalojo como única vía de solución a las inconformidades sociales.

Un estimado lector de la Secretaría General de Gobierno nos comentaba hace unos días que hay mucha preocupación entre los mandos medios de esa institución gubernamental, porque la orden expresa del titular de la Segegob, Jorge Toledo Luis, es “meter a la policía a cuanta manifestación haya en Oaxaca”.
Y no mintió nuestra fuente, porque en los últimos días hemos visto cómo elementos de la Policía Preventiva de la entidad han estado actuando aunque con resultados fallidos, porque muchas voces de la sociedad civil, partidos políticos y hasta la misma Iglesia católica han protestado para reprobar estos hechos.
Aquí habría que aclarar que el hecho de que estos sectores sociales no estén de acuerdo con el mecanismo de desalojo por la vía armada, ahora sabemos implementada desde la Secretaría General de Gobierno, no es sinónimo de impunidad, sino más bien de no seguir descomponiendo el clima de violencia social que ya existe en la entidad.
Se supone que por eso están los operadores políticos en la Segegob. Para eso se les paga, para destrabar los conflictos por la vía del diálogo y la conciliación, no para atizar el fuego, como lamentablemente lo han venido haciendo en los últimos meses.
Y el enfrentamiento entre profesores de las secciones 22 y 59 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), donde desafortunadamente falleció el profesor Antonio Norberto Camacho, es un conflicto originado desde el Gobierno del Estado.
Cabe recordar que cuando el conflicto político-social del 2006, el gobierno de Ulises Ruiz Ortiz le apostó a la división de la Sección 22 y formó la Sección 59 a la que el propio Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), que dirigía Emilio Andrés Mendoza Kaplan –ahora diputado federal priista electo– se puso a contratar a un sin número de profesionistas para que abrieran las escuelas del nivel básico.
A tres años de estos lamentables hechos, como no les funcionó del todo su maniobra, el objetivo de la actual administración gubernamental es desaparecer a la Sección 59, a fin de no contratar como profesores de base a todos los profesionistas que como quiera que sea ya laboraron y le sirvieron a URO.
Ahora, a través del actual director del IEEPO, Abel Trejo González, a quien lo manejan como títere, tratan de impedir que la Sección 59 continúe en su lucha por mantener sus espacios educativos y le apuestan a la vía violenta, porque de otra manera ya habrían puesto un freno a tantos hechos de sangre.
Lo que no acaban de entender quienes gobiernan Oaxaca es que la gobernabilidad en el estado pende de un hilo y si no le ponen la atención debida a este conflicto entre ambos sindicatos magisteriales, la paz social estaría en grave riesgo y estamos a un paso para que inicie el proceso electoral del 2010.
Por lo pronto, en su asamblea general de este sábado, los 430 delegados de la Sección 22 del SNTE acordaron irse los días martes 1, miércoles 2, jueves 3 y viernes 4 de septiembre a diversas actividades de protesta como marchas, plantones, bloqueos de carreteras, toma de oficinas, mientras 1 millón 300 mil alumnos del nivel básico se quedarán nuevamente sin clases.
Entre sus acuerdos, los maestros determinaron pedir castigo para los responsables de la agresión en San Pedro Jicayán y solicitar al Congreso del Estado la destitución del Edil de esa comunidad, Leonardo Silva Palacios, emanado del PRI, por apoyar a los mentores de la Sección 59 del SNTE.
Asimismo, exigieron castigo para quienes implementaron el operativo de desalojo la semana pasada, primero en el crucero de Cinco Señores contra 200 indígenas de la Mixteca y luego contra maestros y padres de familia en Santa Cruz Xoxocotlán, el cual estuvo al mando del comisionado de la Policía Estatal Preventiva, Jorge Alberto Quesadas Jiménez.
A este último lo responsabilizan de los hechos, y el Magisterio está exigiendo al gobierno de Ulises Ruiz Ortiz su inmediata destitución del cargo, por la forma en que actuaron los 200 policías preventivos bajo su mando.
El problema pues, continúa y ya le dieron armas a la Sección 22 del SNTE para que arremeta con todo. Lo peor es que no se ve por ningún lado que exista voluntad política y capacidad operativa para resolverlos.
Así que esta semana, estimados lectores, será de marchas y plantones. Hay que estar preparados, porque los más afectados con este conflicto magisterial son los alumnos y la sociedad en general.
Balean casa del periodista Guillermo Soto Bejarano
Tal parece que en Oaxaca la constante para resolver los múltiples problemas que la aquejan, son las balas.
En los últimos meses, diversos compañeros periodistas han sido agredidos y otros secuestrados, pero los hechos siguen impunes. No hay detenidos.
El caso reciente es el de nuestro colega en el Istmo de Tehuantepec, Guillermo Soto Bejarano, a quien un grupo de desconocidos le balearon su casa en el Puerto de Salina Cruz, pero por fortuna el compañero y su familia están a salvo.
En qué estado vivimos, caray.
Y la Agencia Estatal de Investigaciones, al mando de Alan Loren Peña Argueta, así como de la Policía Preventiva del estado bajo responsabilidad del comisionado Jorge Alberto Quesadas Jiménez, y la Procuraduría General de Justicia del Estado que dice que opera Evencio Nicolás Martínez Ramírez, como siempre, ineficaces.
No hay investigaciones de las agresiones contra periodistas y mucho menos resultados.
Los hechos ocurrieron este domingo por la madrugada y hasta el momento no hay detenidos. Qué casualidad. Todo el tiempo es lo mismo.
Desde este espacio elevamos nuestra más enérgica protesta en contra de las múltiples agresiones a mis colegas del gremio periodístico y por supuesto nos solidarizamos con el director del Semanario Milenio, Guillermo Soto Bejarano, a quien le manifestamos todo nuestro apoyo.
marinivon@yahoo.com.mx

















Desde junio del 2003, el empleado René Sánchez Hernández demandó al IEEPO por despido injustificado, el cual fue ejecutado por Misael Pérez Blas en contubernio con Wilfrido Almaraz Santibáñez, actual director Jurídico de esa institución pública.









