Abril 12th, 2012Dolor que estremece: NEURALGIA DEL TRIGEMINO

Sólo quienes lo padecen saben el tamaño del sufrimiento que puede ocasionarles el dolor y la frustración que es posible enfrentar ante las escasas posibilidades de aliviarlo por los medios convencionales. Tampoco quedan al margen de este verdadero drama humano las personas más cercanas a alguien que tiene por diagnóstico Neuralgia del Trigémino, porque muy poco o prácticamente nada pueden hacer frente a un caso semejante.
Se trata del trastorno más espectacular de la función de un nervio que proporciona la sensibilidad de la cara, parte del cráneo y da movimiento a los músculos relacionados con la apertura y cierre de mandíbula (masticadores, masetero y pterigoideo)

La literatura médica describe el malestar como un “dolor atroz” paroxístico que se extiende a labios, encías, mejillas y mentón, además de alcanzar, si bien lo es en menor frecuencia, el área del ojo por la distribución de la rama oftálmica del quinto par nervioso.
El evento es tan intenso que provoca el estremecimiento del paciente, que inmediatamente hace muecas de dolor por lo que también se le denomina tic doloroso. La duración del mismo tarda algunos segundos o puede contarse por uno o dos minutos, paroxismos que se repiten con frecuencia de igual manera tanto por el día como por la noche, incluso a lo largo de varias semanas.

El cuadro de este trastorno acompaña a personas de edad media o avanzada, siendo destacable el hecho de que la iniciación del dolor se deriva por estímulos en ciertos lugares de la cara conocidos como zonas excitadoras o por movimientos de labios, lengua u otras estructuras anatómicas relacionadas.
Es importante mencionar que ante la presencia de un ataque doloroso le sigue un periodo refractario de entre dos y tres minutos. Cabe aclarar que los estímulos que son capaces de desencadenar un episodio del tic doloroso son de tipo táctil, desde un cosquilleo, y no es condición necesaria que exista de por medio incitación de tipo térmico o que lastime el lugar donde incide.
La Neuralgia del Trigémino no presenta alteración sensitiva.
Cómo diferenciarlo.

Establecer con claridad un diagnóstico puede ser un poco confuso, sobre todo al principio de su manifestación. Hay personas que lo comparan con dolor de muelas o dientes. Incluso es necesario hacer una diferenciación de otras formas de neuralgia cefálica y en la cara además de cuadros dolorosos porque están alterados mandíbula o los senos paranasales.
Hay que separar el caso de la Neuralgia del Nervio Trigémino de las neuropatías del mismo ya que éstas últimas están asociadas a lesiones que ocupan espacios (aneurismas, neurofibromas, meningiomas) y que por lo regular producen la pérdida de la sensibilidad.
En pacientes adultos jóvenes es recomendable explorar la posibilidad de que se relacione a Esclerosis Múltiple.
Tratamiento.
La atención del padecimiento que es tema de esta entrega consiste en un principio en la prescripción de medicamentos. Tres cuartas partes de los pacientes que presentan casos de Neuralgia de Trigémino responden bien a la administración de carbamacepina, un fármaco eficaz.
Cuando el tratamiento farmacológico no ofrece los resultados esperados tanto para el paciente como para el médico que lo ofrece, el siguiente nivel de terapia es quirúrgico el cual presenta un nivel de eficiencia del 95% de los casos, aunque se registran recidivas en una proporción menor. Se trata del procedimiento conocido como la rizotomía retrogaseriana percutánea.

Una segunda alternativa es un procedimiento de cirugía mayor (craniectomía suboccipital) por la cual la persona puede permanecer en hospitalización hasta por una semana. En 80% de las intervenciones se reporta alivio del dolor pero también complicaciones de una tasa del 5%
Como casi toda cirugía, estas opciones presentan complicaciones entre las que se pueden mencionar entumecimientos parciales de la cara o riesgo de desnervación corneal con queratitis secundaria, también aparición de anestesia dolorosa o hipersensibilidad y puede requerir el uso de antidepresivos tricíclicos o fenotiacinas.










La mayoría de los alérgenos se encuentran en el aire y tienen que ser razonablemente abundantes para producir un grado de sensibilización. El asma alérgica suele ser estacional y se observa con mayor frecuencia en los niños así como en adultos jóvenes.
En cuanto a los estímulos del medio ambiente, tiene que ver con las condiciones del clima en la cuales hay una concentración de contaminantes y antígenos atmosféricos; se asocia a fenómenos conocidos como inversión térmica. Ozono, dióxido de nitrógeno y dióxido de azufre son los contaminantes reconocidos con dicho efecto.









