El Dengue
25 de Junio de 2009La otra epidemia
Silenciosamente y con seguridad un tanto opacada por el revuelo causado por la epidemia de la Influenza provocada por el virus A-H1N1, en el país se ha ido incrementando la propagación de otra infección peligrosa: el Dengue.
También en esta afección el responsable es un virus. De la misma manera que en el caso de la nueva Influenza tampoco se puede prevenir por medio de una vacuna. Desde abril, más o menos en el momento que se alertaba a la población sobre el A-H1N1, las autoridades mexicanas hicieron algo similar en el caso del Dengue debido al incremento inusual de casos que se ha presentado.
En Argentina la situación se tornó alarmante ya que hasta abril habían detectado alrededor de l5 mil pacientes.

El transmisor de la infección es el mosquito Aedes Aegypti, cuyo hábitat natural hasta hace dos décadas se limitaba a regiones tropicales y cercanas al mar. La situación ha cambiado debido a una adaptación de este insecto a los climas por lo que su reproducción se ha logrado en zonas áridas y de clima frío. Por esta razón es que se han incrementado los enfermos.
Actualmente el mosquito está en dos terceras partes del país (incluido Puebla). El año pasado el número de contagiados se ubicó en poco más de 33 mil, con una tendencia creciente en lo que va del presente año. En Puebla los Servicios de Salud reconocieron hasta el momento 46 casos.
Sólo para efectos de comparación, hasta el 23 de Junio de 2009 la Secretaría de Salud informó que se tenían confirmados ocho mil 279 casos de Influenza AH1N1, de los cuales 116 fueron registrados como decesos, con una tendencia a la disminución de nuevos enfermos
De hecho el dengue es una “arbovirosis” que no se debe sólo a un virus. Hay cuatro de estos íntimamente relacionados pero que no por ello impiden que una persona sea contagiada con cada uno de esos en momentos diferentes, aunque ya haya experimentado algún contagio con uno de los serotipos.
Es importante abordar esta enfermedad porque la propagación del Dengue se intensifica precisamente durante la actual temporada de lluvias y huracanes.
Sintomas
Cómo se mencionó al principio es el mosquito el que transmite el Virus del Dengue a través de una picadura. Sus principales síntomas son fiebre alta, dolor de articulaciones, dolor de cabeza así como en los ojos. También va acompañado de dolores musculares, nauseas, vómitos y –muy importante- erupción maculopapular.
Debido a estas características puede ser confundida con los síntomas de la Influenza, así como con otros padecimientos exantemáticos tales como el sarampión y la rubeola. La etapa aguda de la enfermedad dura una semana y a esta le siguen otras dos de convalescencia. En estas puede presentarse debilidad, malestar general y falta de apetito.
La confirmación debe llevarse a efecto por pruebas de laboratorio, mediante análisis de muestras de suero y por detección de anticuerpos a través del método ELISA (enzyme-linked immunosorbent assay).
El diagnóstico tiene que hacerse rápidamente y el tratamiento establecerse de igual manera para garantizar que la tasa de mortalidad sea ínfima. La terapia consiste básicamente en el reemplazo de líquidos y el control del dolor mediante acetaminofen.
El Dengue Hemorrágico
Una variante del Dengue es el Dengue Hemorrágico, que si bien no muestra tasas de contagio alarmantes, si es importante señalar por la gravedad de los síntomas que presentan quienes resultan contagiados. Una característica es la fiebre, que se extiende desde dos hasta siete días. Como particularidad, muestra hemorragias en la piel a través de petequias, sangrado por la nariz, de las encías, hematemesis y melena.
Estos pacientes son vulnerables al desarrollo de alteraciones de la sangre como Trobocitopenia y hemoconcentración, derrames pleurales, y señales de fallo circulatorio. La condición evoluciona hasta entrar en el denominado Síndrome de Choque por Dengue, que de no atenderse rápidamente pone en peligro la vida del enfermo.
Los síntomas en etapas tempranas del Dengue Hemorrágico consisten en intranquilidad, piel fría, pulso débil y rápido y caída en la presión arterial. Puede además registrar dolor abdominal severo, variabilidad muy marcada en su temperatura corporal (fiebre extrema o hipotermia) vómito prolongado.














Está fuertemente asociada a condiciones de pobreza y hacinamiento. Hasta el momento, no ha logrado ser erradicada de los países subdesarrollados por lo que tiene una diseminación mayor de la que usted piensa. La Organización Mundial de la Salud calcula que aproximadamente un tercio de la población del planeta sufre esta enfermedad.










