Julio 29th, 2010CISTICERCOCIS
Taenia. Gusanos en el organismo.
¿Recuerda, estimado lector, la serie de películas Alien?
Al revisar el tema que a continuación le presenta este blog por alguna razón de extraordinaria similitud se consideró práctico traer a la memoria el mencionado filme para entender que hay parásitos que pueden vivir a expensas del organismo humano de manera silenciosa e incluso alcanzar dimensiones “impresionantes”
¿Consideraría posible que en su intestino viviera un gusano de más de tres metros de longitud casi sin darse cuenta a menos que entre sus heces fecales note movimientos como de pequeñas lombrices?
Pues en efecto, como suele suceder, la realidad supera la ficción. Esta es nada más y nada menos que la expresión de un parásito llamado Tenia (Taenia) que se instala en el cuerpo por el intestino humano desde una forma de larva que posteriormente puede medir 3 metros, inclusive 5 y hasta 10 metros de longitud. La infección se produce debido al manejo sin higiene de los alimentos.
Si esta forma de vida se mantiene en el intestino por lo regular casi no da síntomas, pero si las larvas salen es capaz de causar daños en órganos importantes como el cerebro, lo cual puede llevar al paciente a un estado de salud lamentable ya que se registran convulsiones.
Este gusano, con mayor exactitud identificado como un “cestodo”, tiene dos expresiones. Una está presente con mayor frecuencia en la carne de res (bovinos), se llama Taenia saginata y llega a tener una longitud entre 5 y 10 metros; la otra se relaciona más a los cárnicos de ganado porcino (cerdo), se conoce como Taenia solium y es la que mide poco más de 3 metros de largo.
La teniasis por estos parásitos casi no se encuentra en los países desarrollados. Sin embargo en las economías emergentes como las de América latina, México entre ellas, tiene una frecuencia notable.
Como otras formas de vida parasitaria, las Tenias también se reproducen a partir de huevos que liberan, salen del intestino y pasan al torrente sanguíneo, el cual las transporta a músculos así como a otros órganos. Algunos se alojan en tejido subcutáneo con posibilidad de formar quistes.
En ambos casos, como se mencionó párrafos anteriores, el gusano o cestodo adulto suele no producir síntomas de gran relevancia. Hay quienes llegan a manifestar dolor abdominal, diarrea.
Cisticercos
Es muy probable que alguna vez usted haya escuchado el término cisticercosis. Tiene que ver con la infección que causan las larvas de la Tenia solium, o sea la que está presente con más frecuencia en la carne de cerdo. Los cisticercos son quistes, los cuales se pueden encontrar en el cerebro.
Los huevos de la Tenia porcina están presentes en las heces, en los alimentos, agua y otras superficies. Aun en las propias manos de una persona que no se ha lavado se puede infectar. El cestodo de la carne de cerdo está compuesto por una cabeza con ganchos y un cuerpo anillado donde se localizan los huevos.
Cuando los cisticercos invaden el ojo, uno de los órganos que no habíamos mencionado antes, es posible que deterioren la capacidad de ver en una persona. En casos severos llega a registrarse desprendimiento de retina.
Sin duda la manifestación más seria y que se llega a detectar con frecuencia es la que involucra al cerebro, inclusive a la médula espinal. Hay episodios convulsivos, desorientación, trastornos del equilibrio e hidrocefalia, por acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo que ejerce una presión indeseable en el cerebro.
Diagnóstico, Prevención y Tratamiento.
Para reducir el riesgo de caer infectado por Tenia, cualquiera de las dos, se recomienda la cocción de los cárnicos, el lavado de manos antes y después de ir al baño, la desparasitación periódica por medio de fármacos. Retirar a las legumbres y a las frutas la cubierta más exterior y lavar el resto antes de consumirlas.
Otra medida preventiva consiste en sólo consumir agua hervida o embotellada.
Los medios de diagnóstico que regularmente son utilizados para identificar el caso y distinguir otras infecciones parasitarias, son las pruebas de heces vistas al microscopio, la tomografía, la resonancia magnética y laboratorios de sangre que traten de rastrear anticuerpos.
La teniasis, la cisticercosis, es tratable por medicamentos como el albendazol. Sólo en algunos casos donde hay lesiones múltiples habría que considerar un esquema más complejo.



Las cifras oficiales hablan de una estadística de 1,200 mujeres que cada año mueren durante el embarazo, el parto o en el puerperio. Está reconocido que la tercera parte de estos casos es consecuencia de un problema de salud identificado como Pre-eclampsia o, en su expresión más grave, Eclampsia.








