Abril 3rd, 2009Celulas madre. El futuro de la medicina

La investigación para atender con éxito enfermedades hasta ahora incurables recibió una nueva oportunidad tras casi ocho años de estar acotada por falta de financiamiento, una vez que el gobierno de los Estados Unidos decidió volver a proporcionar fondos para el desarrollo en el campo de las células madre.
Las células madre son hoy el centro de la atención médica mundial porque ofrecen un amplio potencial para el tratamiento de afecciones en los seres humanos que se caracterizan por la destrucción de órganos y tejidos vitales, y que en muchas ocasiones la ciencia no puede hacer otra cosa que controlar el deterioro de la salud o simplemente dar mejor calidad de vida en el enfermo como única esperanza.
Y es que a partir de las células madre es posible “generar” esos tejidos deteriorados y hasta órganos complejos que se implantarían en los pacientes, para quienes actualmente las terapias representan alternativas limitadas de recuperación.

El horizonte en este sentido es prometedor. Piense, por un momento, en enfermedades crónico-degenerativas como la diabetes, patologías del corazón, cánceres y hasta la pérdida de extensas estructuras anatómicas por quemaduras graves, que técnicamente ya es factible atender a partir de un recurso creado artificialmente.
Por casi ocho años la investigación estuvo acotada en los Estados Unidos debido a que la administración de George Bush acotó el financiamiento a este renglón de la investigación. La nueva administración anunció el levantamiento de tales restricciones dotando al Instituto Nacional de Salud de facultades para elaborar nuevas normas que favorezcan el desarrollo de esta actividad.
Las células madre provienen del embrión humano, cuando la masa celular que se forma alrededor de los primeros siete a catorce días después de la fecundación, está compuesta por blastocistos. Dichas formas celulares tienen la capacidad de diferenciarse y dar lugar a todos los tipos de células que a su vez formaran, posteriormente, los distintos tejidos y órganos del cuerpo.
Así, un determinado tipo de tejido se puede lograr en cantidades sin límite ya que las células madre forman réplicas idénticas de sí mismas, en lo cual radica el nuevo impulso que la rama médica logrará con base en una gran fuente de regeneración de tegumentos y órganos.
No obstante lo anterior, el desarrollo de la investigación sigue en medio del debate ético- moral entre las corrientes que se oponen a la experimentación con embriones humanos y la comunidad de científicos y médicos que ven en esta la gran alternativa para que sus pacientes tengan mejores oportunidades de recuperación.











