Abril 28th, 2009¡CALMA! ¡CALMA! ¡CALMA! PRECISIONES ACERCA DE LA INFLUENZA
Ante las crecientes dudas e incertidumbre que la población ha manifestado debido a la epidemia de Influenza que se vive, este blog presenta a continuación algunas precisiones y recomendaciones a seguir.
Ante todo mantenga la calma, no hay razón alguna para entrar en pánico. No se trata de un evento de proporciones “apocalípticas”, ni de un evento “de película”. No, absolutamente no. Sí es una situación delicada, pero de la que usted puede mantenerse a salvo si sigue las recomendaciones preventivas difundidas ampliamente por las autoridades sanitarias serias y reconocidas, a través de todos los medios de comunicación.
De lo primero que debe estar convencido es que solamente si presenta cuatro o cinco de los siguientes síntomas debería tomar las medidas pertinentes bajo el estricto criterio de los médicos.

Para “sospechar” con suficientes elementos de que podría estar infectado por el Virus de la Influenza Porcina debería tener este cuadro:
- Fiebre de aparición repentina (súbita) mayor a 38 grados, constante.
- Dolor de cabeza (cefalea)
- Tos Seca frecuente
- Flujo nasal
- Conjuntivitis (infección en los ojos que se caracteriza por un enrojecimiento notable)
Estos síntomas lo vuelven un paciente “sospechoso” y su diagnóstico quedaría sujeto a confirmación estricta por medio de estudios de laboratorio, a partir de muestras que se obtendrían de su garganta (exudado faringeo en los adultos y nasofaringeo si se trata de niños).
Por supuesto que no se pueden ignorar otros síntomas característicos de la afección como malestar generalizado, con dolor intenso muscular (mialgias) y de articulaciones (artralgias).
Si presenta sólo síntomas semejantes de manera aislada y con los cuales ya tiene varios días e incluso semanas, no se alarme. Sin embargo, si eso lo ayuda a mantener su tranquilidad, consulte a su médico y, en caso de desconfiar de su diagnóstico, busque una segunda opinión.
La condición, reitero, para sospechar un posible contagio del Virus de la Influenza Porcina es que cumpla casi al mismo tiempo con los cuatro o cinco síntomas que se enunciaron, y que estos se hayan presentado de un momento a otro, de manera inesperada. Así de drástico.

Más acerca del Virus de la Influenza Porcina
Debe usted saber que las primeras 48 horas son críticas, porque es al segundo día cuando la replicación del virus en el organismo alcanza un “punto crítico”, y es en este lapso cuando la administración de los antivirales (Zanamivir u Oseltamivir) hacen efecto para contener la infección.
Por lo tanto, de presentar los síntomas listados arriba, usted debe recibir atención médica dentro de ese lapso de 48 horas después de su aparición.
El virus tiene un periodo de sobrevivencia, en superficies, de alrededor de 48 horas. Esto significa que mantiene su capacidad para contagiar una vez que ha salido de algún individuo ya infectado. Por eso es ampliamente recomendable que limpie de modo frecuente, con soluciones, manijas de puertas, chapas, la palanca del baño (retrete) pasamanos, mesas.
Para que pudiera ser infectado, prácticamente le tendrían que estornudar o toser en la cara. Sin embargo, el contagio sí puede producirse al saludarse con la mano o con un beso, por contacto indirecto si alguien tocó previamente un objeto como teléfono, teclados de computadora, cajeros automáticos.
Una buena noticia es que la luz ultravioleta inactiva (mata) al virus y este recurso está en la luz solar. El jabón también interrumpe su capacidad infecciosa, por lo que tiene que lavarse con frecuencia las manos de la siguiente manera: frotando palmas entre sí y el dorso de las mismas, entrelazando los dedos; y secarse de preferencia con toallas de papel desechables.
Una aclaración pertinente: el virus en sí mismo no ha sido la causa de la muerte de las personas, sino la Neumonía que provoca como complicación si no se atiende a tiempo, ya que el microorganismo tiene “predilección” por las mucosas que forman parte de las vías respiratorias.
Acerca de la fisiopatología del virus hay que mencionar que las siglas H y N, que le dan su identificación científica, se refieren a las estructuras que forman la superficie del virus: H para la Hemaglutinina y N para la Neuroaminidasa, que hacen posible su acoplamiento en la pared de la célula, que infecta para replicarse.
Una lectora escribió al Blog de Salud y refería que había sentido malestar intenso el día 22 de abril, que tenía frío intenso y dolor en las articulaciones; que se tomó un comprimido de Tempra y se le quitó el malestar. Sudó por la tarde. En la noche tomó otro, sudó de manera exagerada al grado de que mojó la ropa de cama. Sentía –cuenta- como si tuviera agua en el oído derecho y que le molestaba al tocarlo.
Añadió que el jueves estuvo otra vez sudando, si bien no tenía otras molestias. Para el viernes le dolía un poco la garganta y tenía poco flujo en la nariz. Agregó que acudió al médico, pero que sólo le prescribió Ampicilina, Ambroxol, Ibuprofeno.
Este es un buen ejemplo para descartar un caso de infección por Virus de Influenza. El comentario está fechado 25 de abril, es decir, tres días después del inicio de los síntomas, además de que no es el conjunto de los que se enlistaron al principio de este comentario.
Claro que es válido tener dudas, pero lo aconsejable es que, si prevalece la desconfianza al diagnóstico y tratamiento de su médico. lo mejor es tomar otra opinión; pero, principalmente, no hay que tomarse fármacos así nada más.
Una recomendación más. Manténgase informado de fuentes confiables. Siga las indicaciones de las autoridades de salud y no haga caso de rumores sin fundamento. Juzgue con objetividad el origen de la información que reciba. Si es su vecina o su comadre la que opina, atienda mejor las versiones oficiales.

Es una enfermedad febril de poca intensidad que se caracteriza por la erupción maculo- popular puntiforme, semejante a la del sarampión o la escarlatina. Puede provocar anomalías en el feto.
La vacuna está preparada con la proteína antigénica de superficie del virus de la hepatitis B, la cual es obtenida por procedimientos de recombinación de ADN desde el cultivo de una levadura, transformada por la inserción en su genoma del gen que codifica para el antígeno de superficie viral.
Se trata de una enfermedad infecciosa de las vías respiratorias, que periódicamente produce brotes epidémicos limitados. Se presenta de manera súbita con fiebre alta, acompañada por dolores musculares, en faringe, postración y tos seca que puede ser intensa y duradera.
Es bacteriana, aguda, caracterizada por escalosfríos, fiebre, dolor pleural, disnea, tos productiva con fleja rojiza y mucopurulenta; taquicardia, malestar general y debilidad. En los niños que sus madres los alimentan con leche materna, las manifestaciones son vómito y, en ocasiones, comnvulsiones.









