Marzo 11th, 2010La elección en tercios

Es muy lamentable que un buen candidato, como Mariano González, carezca de partido. Esta es una lucha de mentiras como materia prima rumbo al cuatro de julio.

Nos encontramos en la víspera de las definiciones, pero ya se alcanza a ver una elección en tercios. Minerva Hernández Ramos tiene en la bolsa la candidatura del DIA, cuyo representante, Manuel Camacho Solís, descartó una alianza con el PRI.

Lorena Cuéllar Cisneros, parece llevar una ventaja irremontable rumbo a la convención de delegados, gracias a la simpatías de la dirigente nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel, o, para ser más precisos a la antipatía de esta por Mariano González Zarur, a quien parece diluirse la posibilidad de contender en una segunda oportunidad por la gubernatura de Tlaxcala.

Y lo que parecía un triunfo cantado de Adriana Dávila Fernández en el PAN, gracias al  supuesto apoyo  encauzado del presidente Felipe Calderón Hinojosa, con el paso de los días, apunta incluso a una sorprendente ventaja de la candidata del orticismo, Perla López Loyo.

Con la habitual discreción utilizada por el gobernador Ortiz, en el campeonato panista de mentiras, posó sumiso y aparentemente débil ante un Presidente que acabó por convencerse de que a su apuesta le hacen falta años de cocción.

1.- Pese a la expectativa de un importante sector panista local, de que la venida de Calderón significaba la llegada del “mesías” para ungir a la joven ex diputada, la realidad de la gira mostró una impasibilidad presidencial  para la sedicente candidata albiazul, aún peor de la padecida por el anfitrión, dueño del histrionismo al que sólo los doctorados en el PRI tras cuatro décadas de militancia son capaces de desempeñar, incluso como panistas recalcitrantes.

2.- Los segundos de a bordo de Ortiz, nada más esperaban un rayito de luz para fortificar la promoción de Perla López Loyo. Así que Guadalupe Lozano Tovar –el renuevo generacional del poder tras el trono – aprovechó la coyuntura para lubricar los engranes de la maquinaria avasalladora en la elección de 2009 y considerablemente ganadora en los comicios de 2006 y 2004.

Por consiguiente, nos parece lógico que en las boletas aparezcan los nombres, no de quienes se han dedicado a alardear y a hacer caravanas con sombrero ajeno, sino aquellas producto de años en luchas y reacomodos, de aquellas que por lo menos tienen en su haber el triunfo en una elección constitucional.

En la convulsa víspera el género se impone. Una, jugando con la baraja a modo dentro de una izquierda tendiente a definirse como el contrapeso con un compromiso social y, determinada a dar la espalda a las alianzas en búsqueda del poder nada más por tenerlo.

Otra, apuesta una especie de candidez tras la cual puede palparse la expresión más conservadora del tricolor. Es el personaje perfectamente maquillado y de bajo perfil que deja al tiempo su posible involucramiento con el ánimo de un electorado que ya votó por la alternancia en dos oportunidades anteriores y que tiene ante sí, la opción de regresar al priato en una nueva circunstancia.

Del resultado de la lucha descarnada entre las dos panistas que cuentan con toda clase de mañas y trucos para conseguir sus propósitos habremos de ver a la otra alternativa de la trilogía. No dudo que en el PAN sea esta la madre de sus batallas internas en la que se juega su permanencia en el poder. La frialdad de Calderón y sus expresiones de nulo apoyo a cualquiera de las dos es el súbito despertar de una, cenicienta soñadora según la llamó un articulista, ante el ama de llaves, en cuya aparente cautela puede leerse la operación de los maestros del engaño tras su desangelado discurso.

Tras el decaimiento mostrado por Ortiz –incapaz de dar la batalla a Calderón – su esposa Guadalupe se asumió como la última esperanza para tratar de impedir el naufragio panista.

Si el orticismo conservaba encendida una veladora para reorientar con Florentino Domínguez sus pasos hacia el PRI, el rechazo expresado por el líder estatal, Ubaldo Velasco Hernández, exhibió la prisa marianista por cobrar una factura pendiente.

Castigar a Héctor resultó ser un tema que vincula los intereses de Mariano González y Beatriz Paredes. Y como estos son los jefes de Ubaldo, y como aquél (el anti orticismo) es el tema de moda para ambos, ya verá usted cómo el poderoso grupo del mandatario estatal habrá de atrincherarse en la única opción segura que le queda: el Partido Alianza Ciudadana (PAC).

A Luis Girón, cuyos hilos los mueve el propio gobernador, se le ha visto en dinámicas mesas con la candidata del orticismo, Perla López Loyo, a quien por cierto, le demuestra, digamos una obediencia ciega. Y no es para menos, hay una razón del tamaño del inventor del PAC, o sea, el mismísimo gobernador.

Este es el escenario que el orticismo ya había previsto: el PAN, cerrado (Adriana lleva la bendición de Calderón), ahora, el PRI también cerrado, con el juego temerario de Ubaldo Velasco a favor de Mariano.

Entonces , ¿qué va a pasar con el PAC?

1.- Creo que lo más lógico es que se la van a jugar con Perla López Loyo, si es que esta no recibe la instrucción de declinar a favor de Adriana. Conste que hace algunos señoríos ya habíamos percibido la intención de Ortiz, de legitimar a Adriana por orden de Calderón. Ahora bien, que Adriana sea la candidata del PAN en las circunstancias que lo habrá de conseguir, no le significa una clara ventaja para ganar en las urnas, como la que tendría si contase con la aceptación del orticismo.

2.- Según nuestras fuentes, cada líder que encabeza a los grupos del orticismo, lleva meses de reafirmar el pacto con sus seguidores, esperando la orden superior para encauzar su fuerza hacia el proyecto con el que se la van a jugar.

3.- El gobernador Ortiz no había tenido que demostrar sumisión ante el Presidente, teniendo como testigos a sus múltiples seguidores y, como esa exhibición le fue inevitable en la visita de anteayer, ha tenido que surgir un nuevo personaje, renuente a ceder la plaza a un proyecto panista excluyente y por lo tanto, con escasas posibilidades de triunfo en las urnas.

4.- Ese personaje responde al nombre de Guadalupe Lozano Tovar, cuya influencia en las decisiones de Ortiz, primero lo inclinó por apoyar a Perla López Loyo, luego lo tomó del brazo y lo obligó a erguirse tras la depresión que le causó su impotencia para dar la batalla a Calderón.

En Lozano Tovar y su enorme red parecen descansar  de ahora en adelante, los intereses del orticismo. El gobernador no sólo enfrenta la inconveniencia de una lucha estéril contra el impulsor del “aiga sido como aiga sido”, también tiene que mostrar su impotencia ante los muchos años que lo agobian, tanto como el sobrepeso del que no se puede librar.

“Lupita”
es la verdadera inventora de Perla, el ama de llaves que la acogió calurosamente allá en los inicios de su nueva vida a lado del entonces rector y luego alcalde de Tlaxcala.

Y aunque el machismo de Ortiz le ha impedido aceptar el crecimiento político de su consorte, ese exceso de años al que referimos aquí arribita, es el factor frente al cual poco puede hacer.

Así que ya sabemos que la elección del cuatro de julio asegura una gran participación de género. Nada más que una, Guadalupe Lozano, digamos que eleva su participación al papel de poder tras el trono, de manos jaladoras de cuerdas a títeres como Perla, dispuestas a permitirlo, o, incapaces de ver otro horizonte.

Digamos que este es el verdadero relevo generacional. Y su reto inicial es remontar la desventaja que les significó la injerencia a la ligera del presidente Calderón en una plaza que su partido tenía ganada, pero en franco riesgo de perderla.

La mansedumbre de quien había cosechado triunfos electorales lo inhibió de hacer el mínimo reclamo al sepulturero de la causa azul en el país.

Ha de ser la falta de costumbre de quienes conforman al team de fans del gobernador Ortiz, pero su lenguaje corporal de sumisión ante la adustez michoacana del precursor del “aiga sido…”, tomó por sorpresa a quienes ya comenzaron a ver el desmantelamiento de ese que fue un panismo ganador en tres citas con la urna, pero que una cuarta, ya no la pudo afianzar.

Los méndigos críticos podrán decir lo que quieran, reclamó ayer el Presidente, antes de hacer un recuento en materias de salud y educación.

Para Calderón, esos malintencionados críticos, han de ser los que tildan de mentiroso a su gobierno. De pactar con el PRI  en secreto pactos de no alianza en el Estado de México y no hacer lo mismo en Oaxaca o Puebla, donde ya están listas las coaliciones contra natura PAN-PRD.

De bailar un jarabe tapatío sobre los principios democristianos del PAN.

Curioso, pero eso de, podrán decir lo que quieran, llevaba dedicatoria a Manuel Espino y por consiguiente a Vicente Fox. Imagine usted el tamaño de la tragedia albiazul que, a estas alturas el consorte de Martita, viene siendo así como el muchacho bueno de la pésima cinta.

Su actitud es la seguida por un ejemplar caprino al interior de algún expendio de delicados objetos. O sea, chivo en cristalería.

En cada plaza donde el PAN tenía oportunidad de reafirmarse en el gobierno, entró la anti vara mágica de Calderón.

Vamos, la debacle que le costó el puesto a Germán Martínez Cáceres, es así de pequeña en comparación con la extinción que se avecina con base en la sin igual operación Calderón-Nava-Gómez Mont.

Y Tlaxcala no se libra de esa maldición.

Claro, habrá que ver desde qué ángulo se aprecia, pues desde la óptica de los adversarios del PAN este es el momento cumbre de sus proyectos.

¿Qué tendrán en la cabeza los señores del PAN al pensar que no nos damos cuenta de la amplia holgura con la cual planearon su derrota?

A no ser que nos encontremos ante la más escandalosa maniobra oficial para inclinar la balanza muy a pesar de los millones gastados en los promocionales del IFE que a muchos ya les parecen un exceso.

Cuando Ortiz y su team pudieron exigir a Calderón su derecho de participación, con base en los resultados de los tres últimos comicios campeó la pasividad. Lo demás  es fácil de advertir: un estrepitoso fracaso.

En esta mala lotería cada cual representa una carta: el medroso, el conforme, la pendenciera, los advenedizos, los defraudados…

Ah, faltó el gandalla.

De la habilidad con la que beatricistas, priístas y perredistas tejan la telaraña para atrapar al moscardón azul depende la definición de esta plaza tan cruelmente descrita por don Chucho Reyes, al  anteponer la mansedumbre de sus hombres.

Lo lamento, pero ninguna res brava local fue capaz de dar, por lo menos un tope al matador michoacano, qué digo matador… enterrador!

Marzo 8th, 2010El inminente rompimiento

Que el PRI se alíe con el PAN en la actual condición me suena a darle el avión al Presidente, hoy que viene al rancho a festejar el Día Internacional de la Mujer.

La conducta de Beatriz Paredes Rangel, en el trecho este en el que la alianza con el PAN acabó como pleito de comadres, enmarca una analogía formidable en los terrenos locales, en que los beatricistas (Daniel Herrera, Adalberto Campuzano, Elia Sánchez, Alejandro García, entre los principales) sencillamente no saben para dónde jalar.

¿Con Adriana Dávila? Impensable. ¿Hacia el PRI? Es más probable, pero no con Mariano González, con una mujer, que puede ser la verdadera revelación en este horizonte donde la desganada afirmación del gobernador Héctor Ortiz, de que el PRI podría aliarse con el PAN, me suena a disparate dicho con muy poco análisis de por medio, así como quien refiere algo… por no dejar…

Y esa mujer puede ser Minerva Hernández Ramos.

Los peones del PRI  y del PRD, Ubaldo Velasco y Luis Roberto Macías, respectivamente, ya se pusieron a trabajar –por órdenes de Beatriz Paredes – enviando cartas a sus dirigentes nacionales, en las cuales proponen aliarse, para competir en serio el cuatro de julio.

Luego de los traspiés del penoso líder local del PAN, Benjamín Ávila, quien adelantó que el proceso interno de su partido podría terminar abruptamente si el CEN así lo llegase a determinar, se corre el velo tras el cual se hallaba Adriana Dávila, como recomendada de Calderón, quien premia así la incondicionalidad y subordinación.

En consecuencia, el obcecado desconocimiento calderonista respecto a los marcados límites de su partido en Tlaxcala en este trecho polarizante, hace vigente el “aiga sido como aiga sido” en un contexto de inmolación que puede sepultar al orticismo en ese momento tan importante que vive, al cual traduce como ente ganador de elecciones (2004, 2006, 2009).

Claro, la necedad de Calderón es miel para los oídos de sus adversarios priístas, perredistas y un sector cada vez mayor de orticistas que ven inminente y necesaria el re direccionamiento de su fuerza en tanto estructura infalible captadora de votos.

Ya se me hacía rara la conducta orticista en un contexto de rompimientos, traiciones y devaluadas apuestas. La verticalidad del echeverrismo como manual es la única y más congruente explicación en los lamentables tiempos de la mentira como materia prima suplidora del mínimo apego al legado de los fundadores del PAN.

Ahí tendrá usted hoy a un Presidente convencido de que todos creemos que en este entuerto los únicos mentirosos son Nava y Gómez Mont.

Y desde luego ahí tiene usted a Beatriz, aprovechando la sosedad azul que si no fuese por el mérito de Margarita Zavala,  inundaría cada acción de un presidente y su partido que parecen apresurar su día D.

Como siempre, habremos de ver el festejo como cobertura de los ominosos impuestos que usted y yo tenemos que pagar sin hacerla cansada. Hoy, por lo pronto, que vivan las mujeres porque así lo dice la agenda presidencial.

Y su derecho a decidir, por lo menos hoy, que es su día, lo habremos de ver debajo del arco del triunfo de estos personajes a quienes se les hace tarde para colgar sus retratos en las escuelas.

Ya se me hacía rara la repentina buena conciencia de Beatriz y su respeto a la vida, esa voz de campaña que tan caro le costó frente a los grupos feministas que la obligaron a replantearlo.

No se necesita ser pitonisa para advertir a una lideresa nacional del tricolor decidida a darle con todo a sus enemigos de última hora, los panistas, con quienes el secreto de la no alianza en el Estado de México, emergió como los muertos mal sepultados y como una muestra de que la ultraderecha tiene paradójicamente a su peor enemigo en el ala derecha del PRI, herencia echeverrista de la Paredes, quien la comparte, ni más ni menos que con su ex secreterio particular y hoy panista de circunstancia, don Héctor Ortiz. Nada más.

Vale hacer un ejercicio retrospectivo para ver que no hay grandes diferencias entre lo que originó grandes críticas y acabó en fracaso y, lo que actualmente se impulsa.

El parecido es extraordinario. Haz de cuenta que son dos gotas de agua. Claro, una se dio en 2004, cuando el gobernador Alfonso Sánchez Anaya, pasó por alto los desacuerdos de quienes lo hicieron triunfar e hizo candidata a gobernadora a su esposa, Maricarmen Ramírez.

Hoy no se trata de la esposa, pero sí de un personaje incondicional, dispuesto a seguir con obediencia ciega cada indicación. En aquél episodio la aventura de la pareja no pasó la prueba en las urnas. Enfrentó en los tribunales la férrea oposición de quienes ya acariciaban el triunfo, pero cayeron a la mitad del camino.

En 2010 se aprovecha lo agradable para el oído que resulta el tema del género, mas hay un fondo más profundo de lo que alcanzan a advertir las voces elogiosas de la potencial forma, sin que a sus mentes llegue la luz de la verdad.

A los grupos feministas les encanta la idea de tener a puras mujeres contendiendo en una elección. Hasta le ven un estilo ejemplar para que en otras latitudes aprendan de la apertura tlaxcalteca.

A esos colectivos no les iría mal adentrarse, con mucha seriedad, en este proceso, para que sus manifestaciones adelantadas de júbilo detenten un respetable grado de verdad.

Nombres de ellas los hay, con la ilusión genuina de alcanzar al poder. Pero al día de hoy ninguna de las panistas y priísta involucradas en este amasijo me ha dado así de razones para elogiarlas por su contenido y no por la circunstancia que las dota de patrocinadores, esos sí repartiendo juego, como seguramente distribuirán el botín a los pocos días de cumplido el compromiso del respetable con la urna.

Hoy nos salen con que el dedazo del centro podría dar vuelta a la página panista de pretendida democracia interna.

El líder ese pirata de Benjamín Ávila, se aprecia disfrutando la posibilidad de echar abajo a cualquiera de las dos contendientes por esgrimir razones muy suyas en torno a la conformación de una gran alianza, con el PANAL, el Verde y, claro, la perla negra: el PAC.

En 2004 el PAN tenía leyendas en la política. Un locuaz mesiánico Luis González Pintor; un equis, Juan Bárcenas, un confrontado Texis, en fin, el PAN era un coctel de aficionados a la política, hasta que llegó Héctor Ortiz, los adquirió y los puso a gobernar.

Benjamín es un claro ejemplo de político panista que cambió los excesos de diputado federal por la actual sumisión e incondicionalidad al gobernador. En su momento vivió entre percances y escándalos. Hoy es el gran líder del PAN, capaz de advertir que la elección interna se puede venir abajo si desde el CEN sale el tapado.

A nuestros amigos panistas no les dará vergüenza definir un proceso como se hacía en los años setenta en el PRI, al que pudieron sacar de Los Pinos, precisamente condenando esas prácticas?

Hoy, veo en perspectiva al PAN. Los han usado. Y ellos con gusto lo han permitido.

Hacen como que riñen defendiendo el legado de Manuel Gómez Morín, pero a final de cuentas, se inclinan y besan los pies de quien los tomó de la mano y los llevó a pasear por el zoológico de la ignominia.

Ya basta que los vetustos sigan manejando los procesos para conservar el poder; peor es que haya quienes se presten a semejante atrocidad.

En 1998, a Alfonso Sánchez Anaya, enfrentó la cerrazón de su partido a su causa personal y se vio obligado a buscar opciones. Compró la franquicia llamada PRD, formó una alianza y doblegó al PRI.

En 2004, algo similar ocurrió con Héctor Ortiz Ortiz, quien impedido por su partido, el tricolor, para contender por la gubernatura, hubo de adquirir los raquíticos activos del PAN, franquicia a la que robusteció, dando poder a quienes ni en sueños aspiraban a tenerlo.

En 2010, a Mariano González Zarur, se le cierran las puertas. En el PRI, la dirigente nacional, Beatriz Paredes, ejerce contra él una abierta política de exclusión. Para no variar, no lo convocó al aniversario del tricolor, como en cambio sí lo hizo, de manera personal con Lorena Cuéllar.

De origen, el PRD también lo rechazó y, resulta que pláticas previas de la senadora Minerva Hernández Ramos, con las dirigencias nacionales de Convergencia y el PT, inclinaron a estos partidos a la causa de aquella, y ocasionaron la más sentida protesta de las dirigencias locales, determinadas, a jugársela con el libanés.

Mire lo que es un desacuerdo generacional: sentados a la mesa, Beatriz parece apostar a Lorena; Ortiz, a Perla López Loyo y, Felipe Calderón, a Adriana Dávila.

El gobernador de Tlaxcala y el Presidente, miden fuerzas. Calderón, evalúa lealtades; Beatriz, cobra una venganzas, se regodea con la aflicción de Mariano. Todos ellos tienen un común denominador: sumisión absoluta.

Flotaba en el aire el asunto del género. Y decidieron aprovecharlo como la causa adecuada para no ir en contra de la moda. Sinceramente no veo en estos tres personajes la médula que mueva conciencias. Y si alguien destaca en esta partida es Adriana, por el mérito de enfrentarse al aparato local de poder.  Mas su ruta es incipiente.

Han surgido voces que esgrimen pactos bien ocultos entre los senadores perredistas, Minerva Hernández y Alfonso Sánchez Anaya. Ojalá no se confirmen porque la precandidata del Sol Azteca sería la única con un discurso medianamente aceptable en este jardín de escasa variedad.

Malaya el apego de los vetustos al poder. Y peor la sumisión de quienes se prestan a semejante atrocidad.

Estamos esperando liderazgos y no títeres. Es hora de que reaccionen y hagan de esta “elección de género” tan comentada a nivel nacional un real ejercicio que dignifique la participación de la mujer en la política, pero no la haga cómplice del asqueroso estilo de conservar el poder a costa de lo que sea.

De la noche a la mañana le dio por hacer lo que las chachas cuando quieren que las corran porque ya les ofrecieron chamba en la casa de la vecina.

Parece que la mudanza, de los frescos parajes de Tetla, al departamento de Balbuena –cerca de San Lázaro – no le cayó nada bien a Oralia López Hernández, quien, aconsejada por un perverso de palacio, hizo lo que las chachas cuando ya les ofrecieron chamba con la vecina, o sea, comenzó a comportarse de manera ofensiva y retadora, pero con la mano puesta y dispuesta a recibir calor.

Entonces pensó que daría un golpe maestro. Se registraría como precandidata, igualito que su colega Perla López Loyo, y de esa manera impresionaría a su inventor, quien no tendría de otra que darle todo lo que pidiera. Para mentes como la de Oralia, esa era una carambola de tres bandas.
Entonces, coqueteó con Adriana Dávila y, aceptaría de ella unas cuantas firmas para poder hacer la competencia a Perla.

Qué mejor forma que debilitar a la candidata de Ortiz que, generando insidia hacia su colega Juanita. De esa forma, el gobernador temblaría de miedo y accedería a darle a manos llenas.

No contaba, sin embargo, con que en el PAN revisan con lupa los requisitos presentados en esta etapa de precampañas y se topó con un cuate, Rogelio Hernández, que es incorruptible. Al detectar duplicidad de rúbricas en la solicitud presentada, pues nada… la reprobaron… la regresaron por donde vino.

Ignoraba que de inmediato saldrían a la luz los motivos de su inexplicable rebeldía. Que los nombres de ese alto jefazo que sube y baja en palacio y de la ex diputada Dávila, quedarían evidenciados, porque ella misma, con su particular estilo francote, vamos, de gente sencilla, de pueblo, de la cacique de Tetla, andaría divulgando por aquí y por allá.

A lo mejor ya no regresa a la Cámara de Diputados. A lo mejor lo piensa bien y se humilla ofreciendo toda suerte de excusas a su inventor, patrón y benefactor. Eso está por verse.

Lo que sí quedó claro es que el escándalo mediático del repentino cambio de chaqueta de Oralia, no fue tan grave como seguramente lo planeó. Dicen que la deslealtad genera la más dolorosa indiferencia. Y a lo mejor la seño Oralia ya comenzó a sentir que pocos la pelan debido a su muy particular y, aquí entre nos, poco eficiente estrategia para conseguir las cosas.

Es lo que podemos llamar una forma tetlense de hacer política.

Regresa a la Aguanaja

Luego de semanas de ausentarse de las oficinas de la Secretaría de Fomento Agropecuario, Antonio Velázquez Nava, se reincorpora como secretario, según trascendió este lunes, allá por el Palacio de Gobierno.

Seguramente vieron mejores tiempos para que el cachorro del orticismo se asuma protagonista en alguno de los retos por venir, pero por ahora descansa sobre su espalda buena parte, yo diría que la más importante operación real de la apuesta orticista que, por lo pronto tiene el compromiso al interior del PAN.

Lorena, ¿favorita de Beatriz?

Resulta que el cuatro de este mes, cuando el PRI cumple años, por Tlaxcala acudirá a los festejos la alcaldesa con licencia y una de los dos aspirantes a la candidatura al gobierno, Lorena Cuéllar Cisneros.

Es invitada especial de Beatriz Paredes e irá con la esperanza de que será ella y no Mariano González quien contienda con los colores del Revolucionario Institucional el próximo cuatro de julio. Por lo pronto, le dijeron no a su pretensión de decidir todo mediante una encuesta y, al aplazar la publicación de la convocatoria, el PRI, dejó claro que por ahora, la moneda está en el aire.

Entre la política de ayer, dando gracias a mami y a papi por haber llegado a donde estaba y la de hoy, se advierte un progreso plausible.

Es de celebrar que Adriana Dávila Fernández, dejó atrás las referencias familiares como médula de su discurso y, optó por abordar temas relativos a una real propuesta de gobierno. Parece que atrás quedó aquella afirmación de: “gracias papi, gracias mami…” que dibujaban  a un personaje incapaz de superar un culto muy limitado de la persona.

La plaza Monumental de Apizaco rebozaba de simpatizantes de la joven política a quien la vida ofrece una importante oportunidad. Cuidar sus alocuciones es requisito mínimo para hacer un papel decoroso en esta etapa coyuntural que habrá de culminar con un nuevo gobernador, diputados, alcaldes y presidentes de comunidad.

Ante su vertiginosa carrera, la ex diputada federal tiene el reto de sumar voluntades en el nuevo contexto del panismo, desesperado por conservar el poder y enfrentado a una dramática crisis que lo llevó, incluso, a aliarse a sus históricos enemigos, los perredistas, dando las justificaciones más incongruentes de su historia.

El paso ya está dado y nadie resta mérito al valor de la ex legisladora. Mas el radicalismo como justificante de su escaso andar en estas lides debiera replantearlo con la búsqueda permanente del diálogo y no con el enfrentamiento como única arma ante la ausencia del lenguaje propio de aquellos, pocos, con la altura de miras necesaria para llegar a la meta.

En este espinoso andar, Adriana debe ser consciente de que sus ímpetus no sean la materia prima para otros que le han visto infalibilidad en la búsqueda de resultados, no favorables.

En otras palabras, Dávila no puede evadirse al limitado espectro electoral del que dispone, porque ahora sus simpatizantes se incrementaron. Ya comenzó a hablar de otros partidos políticos, en caso de que no cuente con el respaldo del orticismo. Pero, al cuarto para las doce y con la exclusividad del CEN para manejar potenciales alianzas, este personaje tiene la oportunidad de no ver el fracaso en perspectiva.

Por lo pronto, un aplauso al discurso que se aleja de la inmadurez, y se mezcla con las ganas de una mujer con todo el derecho de hacer un papel digno en esta elección.

El cachorro del orticismo, ¿el tapado?

Acostumbrados a ver la sumisión de Benjamín Ávila Márquez como líder pirata del panismo en Tlaxcala, no nos extraña que pueda ser cofre del secreto mejor guardado para los intereses de quien le mueve las cuerdas.

Se ha dejado correr la posibilidad de que Antonio Velázquez Nava, sea el varoncito al que se refería Ortiz, como el elemento que busca de última hora incluir su nombre en la lista blanquiazul de la cual saldrá quien contienda con sus colores el cuatro de julio.

Si esto fuese real, sería el sello del orticismo como proyecto que le ayuda a superar ciertos momentos. Uno, el desencuentro con su compañero eterno en estos andares, Julián Velázquez Llorente. Dos, la firme determinación de ganar una elección haciendo a un lado inconvenientes, como la edad del ex secretario de Salud y, superando la tesis aquella de que las nuevas generaciones no tienen derecho – por eso, por ser jóvenes – de aspirar a ser los jefes de quienes nunca se los reconocerán –o sea de los viejos.

Ha de correr más agua en este caudaloso río. Se vislumbran las jugadas maestras. Esta puede ser una de ellas. Y ninguno de los múltiples críticos del ex de Sefoa le podrá restar méritos en cuanto a sus formas, hechas para romper con años de operaciones de carácter cerrado, tan vapuleadas a últimas fechas.

Dispone, según podemos apreciar, de la compleja facilidad opuesta a las operaciones de sustracción.

Su determinación, fuerza, liderazgo… fueron determinantes para que don Ortiz le considere su ficha de ajedrez más valiosa.

Hemos reconocido los altibajos de Mariano González en la construcción de la candidatura priísta a gobernador de Tlaxcala. Nos dicen que le asiste la ventaja en la convención de delegados, por medio de la cual su partido, el PRI, decidirá con quién se la jugará el próximo cuatro de julio.

Sólo que ahora, no se trata de llegar por llegar, sino hacerlo con las mínimas condiciones que le eviten la pena de un bochornoso ridículo ante dos adversarias, más jóvenes que él (Minerva (PRD) anda en los cuartenta, Adriana (PAN) en los treinta y tantos, Perla  (PAN) en los cincuenta y Oralia (PAN) en los cuarenta y tantos.

Así, qué posibilidades tiene un priísta enojón, huraño, un divo entrado en los sesenta y tantos, que ni siquiera hace un poco de ejercicio, pero eso sí, se ha dedicado a promover su bipolaridad, bajo el argumento de que su origen libanés lo llena de pasión y a veces lo enerva, como no debiera ocurrir a alguien deseoso de gobernar a un estado.

A ver, se trata de un vetarro contra dos mujeres plenas. Poca o, ninguna posibilidad tiene.

Pero el PRI cuenta con un personaje fundamental: Lorena Cuéllar Cisneros. Y sería sorprendente que Mariano pusiese incluso a sus incondicionales, a apoyar a Lorena, como un gesto de verdadera vocación partidista para que el PRI tampoco haga el ridículo ante dos adversarias con bastante trabajo.

Flor silvestre

Qué cosas, verdad. Aquél personaje descrito, con el debido respeto, como la serrana que llega con ganas de comerse a puños a los de la ciudad, originó una serie de cambios que, en el recuento anticipado de los daños, a penas está saliendo.

El primero, ya sabemos fue el diputado Julián Velázquez Llorente. Mas su remoción no podría yo atribuirla a las famosas encuestas referidas por el líder panista pirata, Benjamín Ávila, sino al gusto con el que el gobernador  mueve sus piezas del ajedrez, una de las cuales, la más valiosa, es precisamente Adriana Dávila.

Es que esa determinación… esa entereza… ese liderazgo… le han servido de maravilla a don Ortiz para lograr unos jaques… tan importantes en su desino político como el haberse librado de su compadrito, pero con la coartada de que fue a consecuencia de esas virtudes atribuidas a la super amiga de Calderón.

El segundo, se lo apuesto hoy que es 26 de febrero, ha de ser Mariano, por las causas que también respetuosamente hemos expuesto aquí arriba. Un partido que ahora se dice de avanzada, con su lideresa doña Beatriz, no puede arriesgarse a jugar con un esquema de los años setenta, siendo que vivimos en pleno siglo XXI.

Mire usted, ser viejo no es motivo de vergüenza. Se cuenta con experiencia para aconsejar a los jóvenes qué es lo que no deben hacer para no sufrir, con capacidad de perdón para vivir tranquilamente la etapa complementaria de la vida y sobre todo, con gran vocación para pensar. Sí para ejercer ese derecho a la reflexión que, a veces por lo ajetreada vida que solemos llevar lo pasamos por alto.

Mariano es valioso para Tlaxcala. Yo digo que sería de oro para el próximo gobierno, como el gran consejero, como el factor de contrapeso cuando por alguna causa la gobernante sienta que pierde el equilibrio.

El primero paso es aceptar.

No hay visión más dramática que un hombre entrado en años insistiendo en enfundar sus escasas carnes en las prendas que sólo los jóvenes pueden lucir. Seamos realistas… nuestros mejores años pasaron. Hoy podemos ser útiles a nuestro estado, no los mismos caprichosos que fuimos cuando teníamos el gran valor de nuestro lado: la juventud.

Uno, digamos que se desarrolla en puras playas, donde al chocar las copas de ron, se signó una traición. El otro… divino, como una serrana recién llegada a comerse a puños a la vida.

Entre los agradables rones de Vallarta (2004) y La Habana (2009) se dio la acidez de un vino muy en la parcela de quien, incapaz de ocultar su aversión por confrontar ideas, apostó a la incondicionalidad, a la sumisión y con ello, tronchó un proyecto de dos, al cual seguramente habrá de compensar con la moneda acuñada en temporada electoral, o sea con candidaturas, menores claro.

Son acciones apartadas del guión. Así no era la cúspide de la historia. Se suponía  que las penas y los gustos se compartirían. Mas este es un desenlace en el contexto del poder, el que no se comparte, el que muestra las aristas miserables del ser humano, el que ajusta como anillo al dedo con la inspiración de Serrat: Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,/viajan de incógnito en autos blindados / a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad, / a colgar en las escuelas su retrato. ..

Creo que a lo largo de esta historia se dieron reiterados momentos en los que el uno no dudó en colocarse como escalón. Y el dos dejaría de hacerlo al llegar su turno… es la naturaleza humana.

Y para llenar ese hueco donde el dolor pasa con suspiros de nostalgia, no deja de retumbar el: “no tuve alternativa”, como tampoco se ausenta del aire el: “¿de veras?”.

Ya sabes, así es esto de la política. Quién que destaque en este oficio cumple su palabra (aunque le parta el alma a quien más lo procuró en la vida). No conocen ni a su padre cuando pierden el control, / ni recuerdan que en el mundo hay niños. /Nos niegan a todos el pan y la sal. / Entre esos tipos y yo hay algo personal.

Medio día de un soleado fin de semana en el paradisíaco Vallarta. “Voy a ser gobernador” es una de las frases acuñadas que se acoplan al sonido de un viento placentero. Medio día de otro fin de semana, pero, en las finas arenas de La Habana. “¿Vas a ser gobernador?”, así se escuchó. Pero con tanto ruido no pudo apreciarse si se trataba de una afirmación o una pregunta.

El tiempo confirmó lo segundo. Y también le dio respuesta:

No.

Qué desafío. Borrar con la goma de la traición a quien ha sido un omnipresente factor de bienestar en la vida: Probablemente en su pueblo se les recordará / como cachorros de buenas personas, que hurtaban flores para regalar a su mamá / y daban de comer a las palomas…

Necedad

Alguien debería encargarse del trabajo sucio. Alguien como un gallero. Que jugase el todo por el todo y al final del palenque perdiese todo.

Qué jugadora eficiente resultó aquella encargada de soltar al gallo de navajas chatas. Eficiente porque cumple su palabra empeñada, de pelear y pelear aunque le queden los puros muñones porque las muñecas hayan desaparecido a causa de la bravura propia de la adolescencia perenne en la que se resiste a cualquier acto de lógica.

Llegó sin tener nada. Llegó a aspirar a mucho… tanto que habrá de conformarse con lo mismo que traía encima cuando la revestía una sonrisa auténtica, llena de ilusión y de ignorancia, agradable, como una serrana recién llegada a comerse a puños a los de la ciudad.

Pero el tiempo arruga. No tanto la piel sino los actos.

Y ahí va. Feliz con su derrota anticipada. Satisfecha con tirarle a lo grande. Ese tipo de personas es formidable. Debe de existir…  seguro que debe!!

  • Videos e-consulta Tlaxcala


  • Lo más buscado
  • Comentarios Recientes

  • e-consulta RED


    Agrganos a tu Red Social


© 2009 TLAXCALA - Blog Señorío Tlaxcalteca | Blogs e-consulta